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jueves, 1 de enero de 2026

España al borde del récord oscuro: más de tres millones de dimisiones en 2025 evidencian la fractura laboral

El 2025 se cerrará con más de 3 millones de dimisiones en nuestro mercado laboral, síntoma claro de una fractura laboral severa.

Cuando se dice que un mercado laboral funciona, no solo basta con que se creen empleos o que la afiliación suba: importa también cuánto tiempo permanecen los trabajadores en sus puestos y cuántos deciden salir voluntariamente.

En 2025, España se acerca a un récord preocupante: más de tres millones de renuncias voluntarias, una cifra que sugiere más una fuga que una flexibilidad laboral saludable.

Las estadísticas muestran que en los primeros meses del año ya se han superado los 2 millones de bajas voluntarias, y todo apunta a que al cierre del año se alcanzará esa cifra simbólica.

Este fenómeno no es un accidente: refleja tensiones estructurales en salarios, condiciones, motivación, movilidad interna y expectativas profesionales.

En este artículo desmenuzamos las cifras, exploramos sus causas profundas, evaluamos los costes para empresas y trabajadores, y planteamos un escenario de riesgo si no se corrige esta tendencia.

 

La cifra que sobresalta: la explosión de las renuncias, 3 millones de dimisiones en 2025, fractura laboral

Al ritmo actual, en 2025 España puede llegar a superar las tres millones de dimisiones voluntarias —una cifra sin precedentes.

Solo en 2024 se registraron 2.886.670 bajas voluntarias entre contratos indefinidos y temporales, lo que ya marcó un récord.

Pero el dato que llama la atención es que en los primeros meses de 2025 la tendencia se ha acelerado, con un crecimiento interanual del 6,6 %.

Otras fuentes confirman esa progresión: las renuncias voluntarias acumulaban cifras históricas a mitad de año, y ya en junio superaban las expectativas habituales.

En algunos medios tecnológicos se habla de que España “roza el récord laboral oscuro” al proyectarse esas cifras.

Ponerlo en contexto, hace solo una década, el número de renuncias era menos de la mitad de lo que hoy se espera.

En 2015, por ejemplo, se contabilizaban poco más de 1,2 millones de dimisiones en un año.

Ese crecimiento exponencial sugiere que algo más que una moda coyuntural está operando.

Por otra parte, se observa que los despidos disciplinarios o involuntarios han caído o evolucionan a ritmos más moderados, lo que refuerza que la gran masa de los cambios laborales hoy es voluntaria y consciente.

La paradoja: un mercado laboral que genera empleo récord, pero en el que muchos no quieren mantenerse.

 

Causas de la “Gran Dimisión española”: más allá del cliché

¿Qué impulsa a tantos trabajadores a abandonar voluntariamente su empleo?

Más allá del “quiero cambiar de aires”, hay causas estructurales que actúan como palancas de fuga.

 

Descontento salarial y coste de vida insostenible

Una razón recurrente es que el aumento de los precios y la presión inflacionaria erosiona el poder adquisitivo de los salarios.

Cuando la compensación real empieza a sentirse insuficiente frente a alquileres, transporte, energía y otros costos, muchas personas ven la renuncia como la única alternativa si no encuentran mejoras.

Además, muchos sectores —servicios, hostelería, comercio— operan con márgenes bajos, lo que dificulta mejoras salariales sostenibles.

En esos contextos, la movilidad entre empleos puede abrir mejores condiciones, por lo que la renuncia actúa como palanca de negociación personal.

 

Condiciones laborales rígidas, horarios extensos y falta de conciliación

La búsqueda de equilibrio entre vida personal y profesional es un motor clave detrás de las renuncias.

Empleos con jornadas extensas, turnos rotativos, fechas irregulares o falta de flexibilidad para teletrabajar o ajustar horarios generan desgaste.

Muchos trabajadores optan por abandonar para buscar trabajos con menos fricción en su vida personal.

Ese fenómeno se intensifica en generaciones más jóvenes, que valoran más conceptos como bienestar, autocuidado, tiempo libre o trabajo remoto frente al salario bruto.

 

Falta de proyección, motivación profesional y propósito

Otro componente es la sensación de estancamiento: empleados que no ven progreso, formación continua ni posibilidades de ascenso.

En cultura empresarial deficiente, donde el desarrollo no está bien estructurado, la renuncia es una vía para romper ese techo.

Además, factores como reconocimiento insuficiente, desajuste entre valores personales y cultura de empresa, liderazgo tóxico o falta de autonomía pueden ser desencadenantes decisivos en la decisión de irse.

 

Movilidad laboral más fácil y oportunidades emergentes

Hoy el mercado laboral es más dinámico, con plataformas digitales, ofertas descentralizadas y competencia entre regiones.

Algunos puestos permiten trabajo remoto o relocalización, lo que facilita el cambio.

Cuando una persona ve una oportunidad externa con mejores condiciones, muchas veces la renuncia al empleo actual se vuelve viable.

Esa facilidad relativa de cambio hace que la tolerancia al maltrato laboral sea menor.

 

Efecto contagio y cultura de renuncia, 3 millones de dimisiones en 2025 fractura laboral

Hay también un efecto psicológico o de tendencia: observar que otros abandonan sin graves consecuencias puede inducir más renuncias.

Se genera una cultura de que si no estás satisfecho, puedes irte.

Ese efecto de referencia colectiva refuerza la lógica de que es “legítimo buscar alternativas” cuando un empleo no cumple expectativas mínimas.

 

Inadecuación entre tipo de contrato y empleo real

En muchos casos, trabajadores están en empleos muy distintos al perfil de contrato que debían realizar: contratos parciales cuando el trabajo es fijo, contratos temporales para funciones permanentes, etc.

Esa incongruencia produce insatisfacción contractual, inseguridad y razón adicional para que alguien dimita cuando encuentra algo más alineado.

Además, la alta tasa de empleo temporal en España y los contratos de obra/servicio siguen generando una sensación de precariedad residual que empuja a buscar estabilidad cuando surja oportunidad mejor.

 

Retrato sectorial y demográfico: quiénes más renuncian. 3 millones de dimisiones en 2025 fractura laboral

Las renuncias no ocurren de manera uniforme: algunos sectores y perfiles aparecen más expuestos.

  • Servicios y hostelería: sectores con trabajos intensivos, horarios nocturnos, inestabilidad y menor vínculo profesional. Son focos tradicionales de rotación elevada.
  • Comercio y retail: contratos parciales, picos de demanda, presión por ventas, falta de estabilidad hacen que las renuncias en estas áreas sean más frecuentes.
  • Jóvenes y profesionales en etapa media: personas en rangos de 25 a 40 años, con aspiraciones de crecimiento, movilidad y expectativas más altas, suelen ser más proclives a abandonar si no ven tracción en sus empleos.
  • Zonas urbanas dinámicas: donde hay oferta laboral diversificada y competencia entre empresas, los trabajadores tienen más alternativas, por lo que la renuncia es menos costosa en riesgo.

Estos patrones alimentan una polarización: en zonas rurales o deprimidas donde las oportunidades son escasas, es más difícil renunciar. En cambio, en ciudades con industrias diversas se observa mayor fluidez y apelación al cambio.

 

Costes ocultos para empresas y economía

Costes de rotación, formación y reemplazo

Cuando alguien abandona, la empresa incurre en costes de reclutamiento, formación del nuevo empleado, adaptación, pérdida de productividad durante el periodo de transición y error de elección potencial.

Esos costes suelen representar entre el 20 % y el 50 % de un salario anual, dependiendo del nivel del puesto.

Para las pymes especialmente, esa carga puede ser insoportable: un trabajador que renuncia crea vulnerabilidades operativas y retrasa proyectos.

 

Desorden en planificación de recursos humanos, 3 millones de dimisiones en 2025 fractura laboral

Las altas tasas de renuncia dificultan previsiones: muchas empresas dudan antes de embarcarse en proyectos a mediano plazo (contrataciones, digitalización, expansión) porque podrían perder piezas clave justo cuando más se necesitan.

Eso frena crecimiento potencial y convierte la incertidumbre en un factor estratégico negativo.

 

Erosión cultural y clima laboral negativo

Cuando la rotación es elevada, puede afectar la cultura de empresa: desconfianza, sobrecarga de quienes permanecen, menor cohesión y aumento del estrés organizacional.

Todo ello incentiva más renuncias —un círculo vicioso.

Además, cuando se pierde talento clave, se puede dañar la reputación interna y la percepción de empleador, volviendo más difícil captar y retener nuevos perfiles.

 

Litigios, indemnizaciones y costes legales

Dependiendo del contrato, si la renuncia no se efectúa correctamente o hay conflictos laborales detrás, pueden existir costes legales, conflictos o reclamaciones que gravan las cuentas de la empresa.

 

Impacto macroeconómico: productividad y crecimiento frenado por 3 millones de dimisiones en 2025 con fractura laboral

Si el mercado laboral está saturado de movimientos voluntarios, parte del capital humano queda “desincronizado”: trabajadores cambian de empleo, pierden tiempo de ajuste, disminuye eficiencia.

Eso reduce el crecimiento potencial agregado del país.

Un sistema productivo necesita “pegamento” institucional y organizativo para sostener equipos; si los trabajadores están en constante movimiento, el capital humano pierde estabilidad.

 

¿Ha fallado la reforma laboral y los incentivos institucionales?

España realizó una reforma laboral en 2021/2022 que buscaba reducir la precariedad, incentivar contratos indefinidos, moderar la temporalidad y dar más estabilidad al empleo.

Esa reforma ha sido en parte considerada exitosa en la reducción de contratos temporales y en promover continuidad laboral.

Sin embargo, los niveles históricos de renuncias sugieren que esa reforma no disolvió los incentivos estructurales al abandono: los trabajadores aún sienten que tienen que cambiar para progresar.

Además, las políticas institucionales de retención (incentivos fiscales, ayudas a formación, apoyo a proyectos de carrera interna) aún no han sido ubicuas ni suficientemente robustas para contrarrestar el impulso de fuga.

Otro punto de crítica es la debilidad normativa en protección salarial, conciliación, flexibilidad de horarios y mecanismos de promoción.

En mercados más avanzados, esas políticas operan como amortiguadores: salarios variables ligables a productividad, horarios flexibles, carrera profesional clara.

Si estas herramientas faltan, el trabajador solo ve una salida: irse.

Finalmente, en la cultura empresarial española, muchas empresas aún no han adoptado modelos modernos de gestión del talento, evaluación continua, feedback, liderazgo humano.

Esa brecha cultural en la gestión de personas se manifiesta como abandono ante la falta de conexión emocional con la organización.

 

Qué hacer para frenar la fuga: propuestas estratégicas evitar dimisiones en 2025 y la fractura laboral

Para que España no se convierta en una tierra de renuncias, se requieren políticas públicas, iniciativas privadas e incentivos estructurales que reconstruyan la confianza en el empleo.

 

Fortalecer política de retención profesional

Las empresas deben interiorizar la retención como elemento estratégico: planes de carrera, formación continua, mentorías internas, promociones transparentes, salidas horizontales o rotaciones que eviten estancamiento.

 

Flexibilidad y conciliación reales

Aumentar el peso de modalidades híbridas o remotas, jornada comprimida, horarios adaptables, permisos parentales extensibles y mecanismos de desconexión digital.

Si el empleo diaria no es compatible con la vida, muchos elegirán otra cosa.

 

Incentivos institucionales a la estabilización laboral para frenar las dimisiones en 2025 y la fractura laboral

Políticas públicas que bonifiquen retención: deducciones al empleador que mantenga bajo su plantilla talento más de x años, ayudas para formación interna, plus para contratos definitivos de empleados que muestran buen rendimiento.

 

Mejora de condiciones salariales reales

Presionar para que los salarios se ajusten más a inflación y costo de vida, no solo en márgenes mínimos.

Si el trabajador siente que su salario real se desploma, es lógico que busque alternativas.

 

Modernización de cultura empresarial

Promover management moderno, liderazgo humano, feedback frecuente, propósito organizacional claro, reconocimiento y clima positivo.

Si una empresa ofrece más que nómina, retienes más voluntariamente.

 

Migración profesional planificada

Facilitar que quien quiera cambiar de sector lo haga con ayudas a reorientación profesional, certificados de competencias digitales o de adaptación.

Que la salida no sea una quiebra, sino un tramo controlado.

 

Mejor coordinación entre regiones y movilidad estructural

Reducir barreras de movilidad interna (vivienda, transporte, ayudas de reubicación) para que quien renuncia, si no encuentra algo mejor localmente, no quede parado.

Apoyar zonas menos dinámicas con incentivos para empresas que atraigan talento.

 

Conclusión España al borde del récord oscuro: más de tres millones de dimisiones en 2025 evidencian la fractura laboral

Si España en 2025 va camino de superar los tres millones de dimisiones voluntarias, no es un síntoma de fortaleza ni de mercado ágil: es una alerta roja.

Nos dice que muchos trabajadores no encuentran sentido, estabilidad ni crecimiento en sus empleos y prefieren arriesgar el cambio antes que ahogarse en la resignación.

Ese fenómeno no es una moda importada (como la “Gran Renuncia” en EE. UU.), sino una manifestación local con raíces en la precariedad estructural, la falta de conexión emocional con el trabajo y la ausencia de vías claras de progreso.

Si el empleo solo se concibe como un contrato, no como una aventura profesional sostenible, la renuncia será siempre una opción viable.

Para frenar esta fuga masiva, no bastan reformas superficiales ni discursos aspiracionales: se requieren políticas valientes, incentivos reales, cultura organizacional transformada y compromiso a largo plazo.

Si no se enmienda este rumbo, España verá cómo su capital humano más valioso se mueve por impulso, no por lealtad, y cómo muchas pymes y empresas quedan atrapadas en una carrera agotadora de reposiciones constantes.

El riesgo no es solo perder talento: es perder futuro colectivo.


Más información en https://www.mundoemprende.com

jueves, 11 de mayo de 2023

IPC – TODO SUBE MENOS TU SUELDO

Suben los alimentos, el transporte e infinidad de servicios de primera necesidad, sube tu hipoteca y, mientras tanto, tú sigues cobrando lo mismo.

Capgemini ha de reconocer y aplicar a toda la plantilla la subida del IPC este mismo 2023 ¡no más pérdida de poder adquisitivo!

El momento de organizarnos para recuperar el poder adquisitivo por parte de la plantilla de Capgemini ha llegado.

Hacemos un llamamiento a toda la plantilla a colaborar en las acciones que desde CGT se van a ir realizando para la recuperación de unos salarios justos.





lunes, 8 de mayo de 2023

IPC – Cuestión de cálculo.


¿Cuánto 
debería haber subido tu sueldo?

Hoy hacemos cuentas de lo que has perdido. Necesitas 3 cosas:

1.                  Nómina Actual

2.                  Año desde el cual cobras exactamente lo mismo

3.                  Entrar en la web oficial del INE https://www.ine.es/varipc/verVariaciones.do   


Por ejemplo, cojamos el sueldo de enero 2021 de una persona con su sueldo congelado hasta el 2023. A fecha de enero del 2023 ha perdido un acumulado del 12,40%.

En este mismo periodo el coste de los alimentos ha subido más de un 20%.

Si llevas 10 o 15 años sin subida, haz tus cálculos ¡verás qué sorpresa te llevas!

Cuando un año no se aplica el IPC, éste se suma a las siguientes subidas, se acumula exponencialmente y así hemos llegado a este punto.

En la práctica, supone que, por no tener subida del IPC en 2023, estarás regalando más de 1 mes de tu salario.

Capgemini ha de reconocer y aplicar a todos la subida del IPC este mismo 2023 ¡No más pérdida de poder adquisitivo!

¡¡Si Capgemini nos congela, nosotros nos paramos!!

miércoles, 3 de mayo de 2023

Nos reúne RRHH mientras sigue despidiendo

Como os decíamos hace apenas 2 días, la empresa ha seguido despidiendo y suponemos que lo seguirá haciendo a lo largo del día, es como entiende está empresa la celebración del 1 de mayo.

El número de despedidos hasta el envío de este correo es de 14 personas en Madrid (12 en Oxxeo y 2 en Campezzo) y 7 en Barcelona, por lo que parece que no van a parar hasta el límite que les permite la ley.

 

Ayer la empresa nos reunió a todos los representantes de los trabajadores para contarnos las cuentas del año anterior que van a presentar en el registro mercantil  de las que ya os informamos en un anterior comunicado, poco más detallado, pero nada nuevo.

Esperábamos que nos contaran las previsiones económicas para este año, pero tendremos que seguir esperando porque no quisieron darnos ninguna previsión para este 2023.

 

Lo que sí nos contaron por parte de RRHH es lo bien que va todo según su punto de vista y de la dirección, y que, salvo alguna cosa, todo va viento en popa y que las perspectivas son buenas, lo de siempre. Mientras que a la vez que nos tenían reunidos, nos llegaban informaciones de personas que la compañía estaba despidiendo, todo muy ético y que deja en evidencia que mientras las cosas van muy bien para unos, pues para otros no tanto.

 

Para los accionistas va todo muy bien, y ganan más dinero que nunca, pero los trabajadores de esta compañía nos empobrecemos cada día que pasa y nos despiden.

 

No nos vamos a cansar de mostrar la repulsa por estos despidos indiscriminados que lo único que crean es incertidumbre y malestar en la plantilla.

 

En cuanto a los compañeros que resulten afectados os recomendamos como siempre solicitar la presencia de un representante legal de los trabajadores y firmar como NO CONFORME.

martes, 13 de diciembre de 2022

Comienzan los despidos, adiós al espíritu navideño

 

En años anteriores por estas fechas, Capgemini tenía la costumbre de hacer Christmas con los hijos de los trabajadores, dando entradas para el circo Price hasta la pandemia y después entradas para el cine, intentando enmascarar un poco los continuos despidos del año con una pizca de “espíritu navideño”.


Pero ya ni eso. Han visto que el circo Price cuesta dinero, al igual que las entradas para el cine y que el espíritu navideño es cosa del pasado. Así que la empresa ha pensado en poner en práctica su peculiar visión de pesadilla antes de navidad y qué mejor que una cesta de navidad que regalarnos un buen despido para celebrar estas fechas.


Es por ello que lamentablemente tenemos que comunicaros que son ya 7 los compañeros despedidos, 3 del centro de Madrid y 4 en el de Asturias


Como siempre, la empresa se olvida que está formada de personas, con capacidades y necesidades humanas. Le interesa más el “Metaverso” y sus miles de tonterías, olvidándose de lo que es esencial en una compañía, SUS TRABAJADORES. Pero teniendo en cuenta que desde la dirección comentan que “es lógico y saludable” contar con cerca de un 25% de rotación en la plantilla, entre despidos y salidas voluntarias, cómo no va a ser normal para ellos despedir en Navidad.


Ya tendremos a posteriori campañas y premios pagados para hacer creer al mundo exterior lo maravilloso que es Capgemini con “sus trabajadores” cuando en realidad la empresa es cada vez más ruin y déspota.


Nosotros seguiremos demostrando a la empresa nuestra repulsa por estos despidos indiscriminados con las acciones que consideremos.


En cuanto a los compañeros que resulten afectados os recomendamos solicitar la presencia de un representante legal de los trabajadores y firmar como NO CONFORME.

martes, 6 de septiembre de 2022

Despidos a la vuelta de las vacaciones


Capgemini empezó con su tanda habitual de despidos a finales de la semana pasada, y lamentablemente tenemos que comunicaros que son ya 7 los compañeros despedidos, 4 del centro de Madrid, 2 de Asturias y 1 del centro de Barcelona. Como sabéis la ley les permite despedir hasta un máximo de 30 personas en un periodo de 90 días por lo que seguramente los despidos continuarán a lo largo de esta semana hasta que completen el cupo.

Tristemente es la noticia con lo que nos vamos a encontrar la mayoría de los trabajadores al incorporarnos de nuestras vacaciones.


Luego los directivos se lamentan de la alta rotación en esta empresa, no ven más allá de sus narices o mejor dicho no quieren ver, que una empresa que apenas sube los sueldos a sus trabajadores, que trata de recortar lo poco que tenemos en cuanto puede y que cada 3 meses te pone de patitas en la calle, no es que sea un lugar muy amigable para trabajar. Y los números lo demuestran cuando las bajas a lo largo del año llegan año tras año cerca del 25% del total de la plantilla.


Nosotros seguiremos demostrando a la empresa nuestra repulsa por estos despidos indiscriminados con las acciones que consideremos.


En cuanto a los compañeros que resulten afectados os recomendamos solicitar la presencia de un representante legal de los trabajadores y firmar como NO CONFORME.

jueves, 1 de septiembre de 2022

Medidas inútiles del gobierno ante un aumento del 10,2% en el IPC

 

Que la noticia con la que nos despertábamos ayer, en la que veíamos que el IPC alcanzaba un récord histórico en los últimos 37 años situándose en un 10,2%, no nos pillara por sorpresa, no quita gravedad al asunto. La sociedad, acostumbrada ya a esta “nueva normalidad”, toma todo este tipo de noticias como algo cotidiano. El precio de la cesta de la compra o el coste que tiene llenar el depósito de gasolina, en aumento vertiginoso, no se acompasan a la subida de los salarios, en muchas ocasiones congelados desde hace años o aumentando muy por debajo de ese índice.

El gobierno del estado español (el más progresista de la historia, recordemos), nos ha acostumbrado tanto a esta situación, que días antes de esta última subida del IPC , lanza una serie de “ayudas” ineficaces e insuficientes para paliar el impacto de la guerra de Ucrania en nuestra economía. Medidas totalmente inservibles, que solo son una cortina de humo y una compra de voluntades, que únicamente buscan mantener la paz social que tienen instaurada desde hace años.

Y todo esto sucede mientras delante de nuestros ojos, el gobierno de PSOE+UP se gasta una cantidad ingente de dinero, extraídos de nuestros impuestos, para que en Madrid se celebre la cumbre de la OTAN y se decida en ella incrementar considerablemente el gasto en defensa y en compra de armas.

Desde la CGT tenemos claro que la única forma de revertir esta situación es luchando y exigiendo en las calles una redistribución de la riqueza, una limitación real de las presiones al consumo, una socialización de las empresas energéticas que garanticen que cualquier persona, sean cuales sean sus ingresos, pueda tener los suministros básicos en su hogar, un aumento del SMI que se equipare a los existentes en Europa y que saque de la precarización a millones de personas trabajadoras, de algunos sectores notablemente feminizados, y una Renta Básica que garantice realmente unos ingresos mínimos a todas las familias. Y desde luego, rechazamos frontalmente el incremento de gastos dedicado a defensa para 2023 en los presupuestos generales del estado. Ni que decir tiene que los impuestos a las grandes fortunas han de aumentar de forma muy considerable. Resulta obsceno que esas grandes fortunas incrementen sus ganancias de forma exponencial a costa de la agudización de las desigualdades, llevando a la miseria a buena parte de la sociedad.

Sin estas medidas, la clase trabajadora estamos abocados a un sistema que nos lleva cada vez más a vivir al límite, a que millones de personas tengan que hacer equilibrismo para llegar a fin de mes y a que dependan de la voluntad y de las ideas que tenga el gobierno de turno.

Por eso, desde CGT hacemos un llamamiento a ocupar las calles, a movilizarse, a gritar bien alto que basta ya, y a exigir de una vez por todas medidas contundentes para que la clase trabajadora no siga pagando las crisis que no ha generado.

Secretariado Permanente de Comité Confederal

 


miércoles, 12 de enero de 2022

Capgemini nos regala este 2022 nuevas visitas al SEPE



Como no puede ser de otra manera, Capgemini vuelve a despedir en su tradicional tanda trimestral, y así comienza el 2022 con 11 nuevos compañeros visitando el SEPE. Concretamente 7 compañeros de Madrid, 2 de Asturias y 2 de Barcelona.

No hace falta que os contemos el tipo de perfiles que tenían nuestros compañeros, ni los años que llevaban en la empresa. Todo aquel que sepa como es Capgemini ya sabe cómo se las gasta con los compañeros de “Dilatada Experiencia”

Da igual que estemos en una sexta ola pandémica, y que todos veamos muy de cerca o en nuestras propias carnes la infección del maldito COVID-19. Capgemini sigue a lo suyo, eliminar compañeros con cierta “antigüedad”.

Esta empresa ya nos ha mostrado cuáles son sus líneas de gestión para este 2022 que comienza. Las mismas de todos los años, despedir, despedir y despedir.

Nuestros maravillosos y grandiosos responsables no saben hacer otra cosa, que similitud tan parecida al ver un mono con una ballesta, que triste.

Lamentamos una vez más la misma situación de cada trimestre. Como siempre, en el caso de estar afectados os recomendamos solicitar la presencia de un representante legal de los trabajadores y firmar como NO CONFORME.