miércoles, 12 de agosto de 2015

Los juzgados de lo Social tardan hasta tres años en solucionar un despido

La cola para entrar en los juzgados de lo social de Madrid o para coger el ascensor es solo un reflejo de la saturación que sufren estos tribunales y que afecta a asuntos urgentes.


En Madrid, los juicios de asuntos "perentorios" pueden señalarse a un año vista, y en Sevilla llegan a 2017 e incluso 2019.



Exterior de los Juzgados de lo Social. MARTA JARA
Exterior de los Juzgados de lo Social. MARTA JARA

Pasan unos minutos de las nueve de la mañana. En una esquina de la conocida como plaza de los cubos de Madrid, la gente se acumula a las puertas de los juzgados de los Social: hay clientes que esperan a sus abogados, abogados que apuran sus cigarros antes de entrar en el edificio, jueces y secretarios judiciales que llegan cargados de carpetas o que arrastran pequeñas maletas llenas de documentación. Hay cola para entrar en el edificio e incluso para coger el ascensor. Solo en un día, en estos juzgados pueden celebrarse más de 280 juicios que a veces, si hay suerte, quedarán en actos de conciliación.

A las diez menos cuarto de la mañana, el magistrado Antonio Seoane comienza la sesión en el juzgado número 34 del que es titular. El primer caso del día es un clásico de la crisis, dice Seoane. Es una demanda de despido, el trabajador y su abogada comparecen pero la empresa no se presenta porque ha desaparecido. Al trabajador le adeuda 1.116 euros, una cantidad que, con toda probabilidad, acabará pagando el Fondo de Garantía Salarial (Fogasa). "Cuando la empresa ha desaparecido la citamos, además de por correo, por el Boletín Oficial del Estado. Normalmente acaba pagando el Fogasa, pero a veces se le encuentran bienes para que afronte sus deudas", aclara el juez.

Si no es así, y la empresa no puede pagar, los trabajadores necesitan la sentencia para poder acudir al Fogasa a reclamar su dinero. En este caso, Tomás (nombre ficticio) lleva esperando diez meses este juicio y hoy sus temblores denotan nerviosismo. En pocos días, su sentencia estará lista. Si el juez le da la razón, comenzará otro proceso, esta vez en el Fondo de Garantía Salarial, que durará otros tantos meses. Es por eso que, dice el magistrado, la saturación de los juzgados de lo social afecta a "asuntos perentorios" de los que llega a depender el sustento de la gente.

Este caso es uno de los doce que el juzgado número 34 tiene programados para hoy, una carga de trabajo nada despreciable pero que en el auge de la crisis llegó a ser de veinte diarios y, más tarde, de dieciocho. "Aquí hay juzgados que aún señalan dieciséis o dieciocho, nosotros ya hemos bajado. Además, a veces quieres señalar mucho pero eso te supone una carga de trabajo que no te permite llevar los asuntos al día", explica el juez.

Cola para entrar a los Juzgados de lo Social de Madrid. MARTA JARA
Cola para entrar a los Juzgados de lo Social de Madrid. MARTA JARA

El año pasado pasaron 1.400 casos por su juzgado. Este año ya van ochocientos. "Son, sobre todo, despidos. Era así al principio de la crisis y lo sigue siendo ahora". Los datos confirman que lo que sucede en el juzgado número 34 de Madrid no es una excepción, sino la norma: la media de asuntos por juzgado de lo social es, en lo que va de año, de 687,4 y la gran mayoría son despidos.

Hay, eso sí, una diferencia respecto al comienzo de la crisis. "Antes eran sobre todo despidos improcedentes, ahora son más despidos objetivos", señala Seoane. Una diferencia que cuesta no relacionar con la última reforma laboral, que facilitó los despidos por causas económicas, pero que ha causado una gran litigiosidad: desde su aprobación, las empresas los usan con más frecuencia y son los juzgados de lo social los que han marcado los límites de una norma que muchas empresas han aplicado de forma desmedida.

El efecto de la crisis

Los datos del Consejo del Poder Judicial muestran el efecto de la crisis en los juzgados de lo social: solo el número de despidos que llegan a los tribunales se ha duplicado. En 2007, eran 66.249, una cifra que creció un 55,4% solo en un año: en 2008 eran ya 102.925. El punto álgido fue en 2012, con 147.404, y el año pasado bajó hasta los 118.213 despidos.

Algunas provincias están especialmente saturadas, como Madrid, Barcelona o Sevilla. En la capital andaluza algunos juzgados están señalando juicios para 2017 e incluso para 2019 en el caso de asuntos no considerados urgentes. En 2014, sus once juzgados de lo social tramitaron 48.30 despidos frente a los 2.425 de 2007. El Tribunal Superior de Justicia de Andalucía aprobó en mayo reforzarlos con dos jueces ante una situación "crítica", como la definió el decano.

"Hubo una época en la que los juicios se señalaban en veinte días o un mes, antes de la crisis, claro", dice el juez Antonio Seoane en el pasillo del juzgado mientras su secretario judicial preside un acto de conciliación. Un trabajador demandó a su empresa por acoso y despido improcedente. El abogado de la empresa, junto a una de las dueñas, defiende que se trató de un despido disciplinario. Después de varios tiras y aflojas, el secretario judicial logra un acuerdo sobre la indemnización y zanja el tema. "Si veo que dudan les mando cinco minutos al pasillo para que hablen y acaben de decidirse", dice. En el descansillo, letrados y clientes discuten y cierran los acuerdos.

El juez Antonio Seoane hablando con un grupo de trabajadores. MARTA JARA
El juez Antonio Seoane hablando con un grupo de trabajadores. MARTA JARA

Al final de la mañana, de los doce casos programados solo tres han llegado a juicio y en solo uno de ellos se ha presentado la parte empresarial. "Tenemos suerte de conciliar mucho, el secretario judicial es un gran experto y eso me ahorra mucho trabajo", explica Seoane. Las jornadas de juicios ocupan solo dos días de su agenda semanal, pero el resto del tiempo sirve para atender la marcha diaria del juzgado, hacer trámites, estudiar los casos o dictar sentencias.


Uno de los asuntos del día, un despido colectivo, ha tenido que aplazarse. La siguiente fecha disponible desanima a los afectados: febrero de 2016.

jueves, 30 de julio de 2015

CCOO y UGT pierden durante la crisis el 44% de los afiliados, hasta 1,4 millones

  • Los 790.000 asociados de la central socialista ingresaron 94 millones
Cándido Méndez e Ignacio Fernández Toxo, secretarios generales de UGT y CCOO. FERNANDO VILLAR
Los efectos de la crisis económica han hecho también mella en los dos sindicatos mayoritarios del país, Comisiones Obreras y UGT, que han perdido en conjunto 1,4 millones de afiliados, un 43,7%, pasando de los 3,2 millones de asociados que declaraban en el año 2008 a sólo unos 1,8 millones a finales del último ejercicio.

Un descenso de afiliación que supone que hoy sólo el 10,1% de la población activa está asociada a uno de los dos grandes centrales sindicales, en su mayor parte pertenecientes a trabajadores con salarios que oscilan entre los 12.000 y los 60.000 euros.
Esta caída de la afiliación ha supuesto también una importante reducción de ingresos por cuotas, hasta aproximadamente 212 millones de euros anuales cuando en el año 2010 superaban los 270 millones.
A esta reducción de ingresos por cuotas, derivada de la pérdida de afiliación, se añade también la disminución de las aportaciones derivadas de las subvenciones que los Presupuestos Generales del Estado les asignan cada año por el desarrollo de la actividad sindical.
Unas subvenciones que en 2011 reportaron 6,12 millones de euros para UGT y 6,38 millones para CCOO, pero que en 2014 se limitaron a 8,88 millones de euros en conjunto, la misma cantidad que recibieron el año anterior, tras los recortes del 20% aprobados por el Gobierno de Rajoy en 2012 y 2013, y que ambas centrales estuvieron que repartirse, en proporción a su representatividad sindical.
Aunque las cuentas de la Unión General de Trabajadores han sido tradicionalmente uno de los secretos mejor guardados del país, responsables de la central que dirige Cándido Méndez han confirmado a el Economista que el sindicato ha perdido en los últimos seis años en torno a 100.000 afiliados netos, lo que dejaría el total de afiliación que paga las cuotas en 790.000 trabajadores, que generan 94 millones de euros anuales de ingresos.
Los citados dirigentes sindicales atribuyen la caída de la afiliación fundamentalmente al aumento del número de parados y al llamado efecto de tramitación, por el que muchos trabajadores se afilian a una central sindical para tramitar sus indemnizaciones y mientras duran los expedientes de regulación de empleo, para causar baja cuando se quedan en situación de desempleo.
Sin embargo algunos responsables de ambas centrales admiten que ha contribuido también el "deterioro del papel y de las actuaciones de los sindicatos en la sociedad y en la opinión pública española durante los últimos años", en paralelo a la desafección política.

Representatividad sindical

La cifras de ingresos de UGT es inferior a la reconocida por Comisiones Obreras que declara 1,2 millones de afiliados, aunque oficiosamente se admite que es menor, y unos ingresos por cuotas de 118 millones de euros. Cifra, en todo caso, muy por debajo de los 157 millones de euros que declaraban en el año 2011 y los 162 millones de 2010.
Desde la central que dirige Ignacio Fernández Toxo se matiza que los ingresos que genera el sindicato tienen una finalidad concreta: "la realización de cualquier actividad sindical dirigida a la defensa y promoción de los intereses económicos y sociales de los trabajadores".
En este punto recuerdan también que Comisiones Obrera es el primer sindicato de España con mas de 130.000 delegados que representan el 39% del total, que han recibido más de 3 millones de votos en las elecciones sindicales y que conjuntamente con UGT suman el 76% de la representatividad sindical total en las empresas y en el sector público.
La cuota básica que paga un afiliado a UGT es de 11,05 euros al mes, aunque existe también una cuota reducida de 7,75 euros y otra de 5,55 euros para jubilados, mientras que a los parados sin ingresos se les aplica una cuota especial de sólo 3,3 euros mensuales.
Comisiones Obreras gestiona también en torno al 8% de los fondos disponibles para la formación para el empleo, cifra que supone unos 200 millones de euros en todo el territorio nacional .
Gestiona, además, otras subvenciones con carácter finalista por importe de unos 25 millones de euros, que se destinan a programas subvencionados para proyectos destinados a la integración de inmigrantes, igualdad de oportunidades y de trato, empleabilidad de jóvenes, ayudas a las mujeres, erradicación de la drogodependencia y de la violencia de género y de salud laboral.
Respecto a las cifras de afiliación, la central socialista se apuntaba con ocasión de su 41 congreso confederal en abril de 2013, 1.169.000 afiliados, frente a los 1.143.000 de CCOO. Sin embargo, dirigentes del sindicato admitían ya durante la reunión del Comité Confederal del pasado noviembre, que el número real estaría "claramente por debajo del millón de personas".

Reagrupamiento de sectores

El recorte de afiliación y de ingresos y la necesidad de "acometer los cambios internos necesarios para acompasar el funcionamiento del sindicato a las transformaciones que se están registrando en el mundo del trabajo y en la sociedad", han sido las causas que han llevado a la dirección de UGT a culminar el proceso de reagrupamiento de sectores y fusión de federaciones, para cambiar el modelo del sindicato hacia unas estructuras "sencillas, más ágiles y más eficaces volcadas en la acción sindical y en los centros de trabajo".
Proceso que ha llevado al Comité Confederal a adelantar a la primavera de 2016 la celebración del 42 congreso, en el que se precederá al relevo de la actual dirección y a aprobar una transformación de las estructuras, para las que el sindicato ha optado por reproducir el modelo alemán y proceder a un reagrupamiento de sectores y a la fundición de las seis federaciones sectoriales actuales en sólo tres muy potentes: Servicios Públicos, Industria y Servicios a la Ciudadanía.


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Comienza una huelga indefinida en Indra contra un ERE de 1.850 empleados

  • 13.000 trabajadores de Indra Sistemas están llamados a secundarla
    El 6 de agosto finaliza la mesa de negociación del ERE entre la empresa y los sindicatos
    Trabajadores afectados por el ERE, esta mañana, concentrados en las...

Trabajadores afectados por el ERE concentrados en las oficinas de Indra en Madrid.

A las 08.30 de la mañana del Lunes 27 de Julio arrancó un cese indefinido de la actividad en la empresa Indra Sistemas, corporación matriz de la multinacional Indra, que pretende movilizar a los 13.000 empleados de la empresa repartidos por toda España. El paro se convoca con la intención de paralizar el Expediente de Regulación de Empleo -ERE- que la empresa mantiene en ejecución desde el pasado 25 de junio, y con el cual 1.850 personas quedarán en la calle.
Daniel Alzueta, portavoz de la sección sindical de Indra en el sindicato CGT - Confederación General del Trabajo -, agrupación que ha convocado la huelga, explica que "desconocen todavía" las causas del ERE, pero afirma la existencia de "un perfil común en los afectados" que corresponde a personas de mediana edad (40 ó 50 años), con antigüedad y emonumentos en torno a los 40.000 euros anuales. En este sentido, María Ángeles Chaves, trabajadora de la empresa y secretaria de Prevención en UGT-Madrid Indra, apoya el argumento de Alzueta y añade que llevan "10 años con el sueldo congelado", tiempo en el que "se han marchado directivos con indemnizaciones de 18 millones de euros".
La primera jornada de huelga indefinida, convocada a nivel estatal en toda España, ha dado su pistoletazo de salida frente a las oficinas centrales de Indra en Madrid, donde una treintena de personas se han concentrado una hora frente a las puertas de la empresa. Las concentraciones también se han sucedido en otros puntos de la península como A Coruña o Barakaldo, donde la empresa cuenta con infraestructuras logísticas. En Barcelona, lugar de la firma con una mayor actividad sindical, las movilizaciones comenzaron hace dos semanas y desde el día 14 se llevan alternando jornadas de huelga a tiempo completo y ceses de la actividad de una hora.
El próximo jueves 6 de agosto está previsto el cierre de la mesa de negociaciones sobre el ERE. De momento, según señalan fuentes sindicales, la propuesta de Indra Sistemas para los despedidos es de 25 días por año trabajado con un máximo de 14 mensualidades, junto a la posibilidad de estudiar una "voluntariedad revisada" en los casos de los empleados que por jubilación u otros motivos quieran darse de baja en la empresa -decisión que dependerá de la propia compañía y está supeditada a un acuerdo entre las partes-.
                                              Mas información en elmundo.es

miércoles, 22 de julio de 2015

LA ANTIGÜEDAD NO SE VENDE


En reiterados comunicados ha quedado claramente de manifiesto nuestra oposición a la Modificación Sustancial de las Condiciones del Contrato que nos acaban de aplicar a todos los trabajadores y que consideramos no soluciona nada y cercena cada vez más nuestros derechos. Por ello hemos presentado una demanda en materia de Conflicto Colectivo según la Ley Reguladora de la Jurisdicción Social, solicitando la impugnación de la clausula 2.1-COMPENSACIÓN Y ABSORCION SALARIAL del acuerdo firmado por la Empresa Capgemini y los sindicatos ‘’responsables’’ (CCOO,UGT y CSIF).




Seguiremos luchando por la defensa de los intereses de los trabajadores ante la inacción o incluso la colaboración mostrada por los firmantes de este tipo de acuerdos.

CGT, otra forma de hacer sindicalismo es posible. 

viernes, 26 de junio de 2015

¿SINDICATOS QUE HABLAN CON LENGUA DE SERPIENTE?


Cada vez nos sorprenden más los correos conjuntos que envían los sindicatos que dicen representar a los trabajadores de esta compañía, si bien el último que han enviado podemos considerarlo casi insuperable y digno de un personaje literario y de película, Grima Lengua de Serpiente, consejero del rey Theoden pero que en realidad sirve a Saruman.

En ese comunicado dicen que la empresa no va aceptar ninguna rescisión voluntaria del contrato por la aplicación del artículo 41, ¿por qué no comunica esto la empresa a los empleados? ¿No será porque es ilegal? ¿Lo hacen para intimidar y que nadie se atreva a pedir la rescisión? ¿Si había tan buen rollo entre empresa y sindicatos para negociar y firmar un artículo 41, por qué no va a haber tan buen rollo cuando los trabajadores se acojan a un derecho causado por la aplicación y firma de ese artículo 41?

El Estatuto de los Trabajadores en el Art.41, lo deja bien claro “Si el trabajador resultase perjudicado por la modificación sustancial tendrá derecho a rescindir su contrato y percibir una indemnización de 20 días de salario por año de servicio prorrateándose por meses los períodos inferiores a un año y con un máximo de 9 meses”.

Si según el E.T. es “un derecho”, ¿es que la empresa está por encima de los derechos de los trabajadores?

En un comunicado anterior os explicábamos cómo hay que actuar en esta materia y además añadimos la sentencia del Supremo que unifica los criterios sobre el plazo disponible para pedir la rescisión de contrato, y deja bien claro que tienes un año para rescindir el contrato. ¿De dónde han sacado los Grima de esta historia que el plazo es de 15 días? ¿Otra vez actuando como voceros de la empresa? Parece desde luego que todo va encaminado a poner trabas o desinformar para que los empleados no se acojan a este derecho. ¿Tanto miedo tienen a que un alto volumen de empleados rescindan su contrato? 

También es para nota que digan que “el trabajador deberá permanecer en la empresa”, ¿cómo me va obligar la empresa a permanecer en ella? ¿Hemos vuelto a la esclavitud y no lo sabíamos?

Si algún trabajador tiene dudas sobre este tema, necesita asesoramiento en todo el proceso, o un modelo de carta para rescindir el contrato o que le ayudemos si la empresa deniega la rescisión, puede ponerse en contacto con nosotros.

CGT ni se rinde , ni se vende. 

miércoles, 17 de junio de 2015

VOLUNTARIOS SÍ, ¿PERO DEL COMITÉ DE EMPRESA?


En el día de ayer y con un retraso de 6 días la empresa se dignó a hacernos entrega de la documentación definitiva que ha presentado en el Ministerio de Trabajo tras formularles nuestra queja.

Tras un repaso del proceso y de los últimos cambios os trasladamos un dato que nos ha llamado mucho la atención de la lista definitiva de voluntarios:  Entre liberados sindicales y delegados de los diferentes Comités de Empresa hemos detectado la inclusión de hasta 11 personas.

A partir de esta cifra que representa una cantidad superior al 10% de los voluntarios finalmente aceptados  y que no formaban parte de la lista inicial  podemos plantearnos varias cuestiones:

¿Se ha negociado con buena fe buscando el interés de estos voluntarios o el de los trabajadores que no querían ser despedidos?

¿Ha primado su condición de ‘’representantes de los trabajadores’’ por encima del resto de voluntarios que han sido rechazados?

¿Cuántos miembros de los sindicatos que firman EREs han aprovechado estos procesos para prejubilarse?

Dado que estas personas se van de la empresa, ¿con qué interés han podido negociar las condiciones de los que se quedan afectados por un artículo 41 que congela los salarios?

Lamentamos la falta de transparencia que ha tenido este proceso y que podría habernos dado la respuesta a las preguntas anteriores.

Para nosotros es una prueba más de la deriva de estas ‘’corporaciones sindicales’’ que a lo largo del proceso ha quedado patente: Han aceptado convertirse en simples gestoras de despidos, en una extensión más de RRHH renunciando por completo a dar la batalla por nuestros derechos y centrándose en conseguir condiciones favorables para la gente que se va a ir al paro.

Desde el principio del proceso hemos dicho las cosas claras y defendido que el sindicalismo funciona  ¿esto es ser radicales? Para nosotros es una lástima que decir las cosas claras genere crispación pero nuestra obligación es cumplir con nuestros deberes como representantes de los trabajadores con transparencia y honestidad.
CGT ni se rinde , ni se vende.

viernes, 12 de junio de 2015

Actuación ante el ERE y Art.41



Desde el día 2 de junio hemos recibido muchas consultas sobre la situación del ERE y art. 41, desde CGT seguimos sin tener noticias de que la empresa haya interpuesto los procesos en el Ministerio de Trabajo.

Además, dadas las dudas que diversos compañeros que nos han transmitido, queremos resumiros cómo proceder ante esta situación:

1)      ERE.

-          Si no estás conforme con el despido, recomendamos firmar  todas las hojas que te entreguen con un “RECIBÍ NO CONFORME “y la fecha del día en que te notifican el despido. 

-          Recordamos que la gente que no esté de acuerdo y quieran interponer denuncia contra su despido, tienen 20 días hábiles(los sábados se consideran hábiles y cuentan), a partir del día de fecha de salida de la empresa (no del día que se te entrega la carta de despido). 

-          Para inscribirse en el paro y solicitar la prestación por desempleo, se dispone de un plazo de 15 días hábiles(los sábados se consideran hábiles y cuentan) desde la fecha de baja en la empresa. En caso de haber sido despedido con días de vacaciones no disfrutados y abonados en el finiquito, hay que esperar a que pasen esos días antes de ir a la oficina de empleo.

Ejemplos: un trabajador despedido con fecha de baja el 30 de junio y que haya disfrutado de todas sus vacaciones tendría que ir a solicitarlo entre los días 1 y 17 de julio. Si ese mismo trabajador tuviera pendiente de disfrute 7 días de vacaciones, debería ir a solicitar el paro entre el 9 y el 25 de julio. En todo caso, para evitar problemas, recomendamos acudir lo antes posible a la oficina de empleo.

 2)      Art. 41.
A día de hoy la empresa todavía no ha explicado cómo va a comunicar a cada uno de los empleados la aplicación del art. 41. Nosotros entendemos que debe comunicarlo individualmente y las opciones que cada trabajador puede tomar son las siguientes:

 -         Aceptar la modificación firmando el recibí de la comunicación.

 -        Firmar la comunicación con un “RECIBÍ NO CONFORME” y la fecha el día en que te lo están comunicando y demandar a la empresa para lo que dispones de 20 días hábiles(los sábados se consideran hábiles y cuentan). Continuarás trabajando con las nuevas condiciones hasta la resolución de la demanda.

 -       Rescisión voluntaria del contrato de trabajo con derecho a 20 días de indemnización por año trabajado y máximo de 9 mensualidades y derecho a paro. En este caso dispones de 12 MESES para comunicárselo a la empresa .La empresa puede denegarte el derecho a la indemnización, pero no a irte voluntariamente. En caso de que la empresa no te abone la indemnización, deberás interponer la demanda correspondiente a la reclamación de la indemnización y será un juez quien decida si tienes derecho a cobrarla.

CGT ni se rinde , ni se vende.


NOTA: Os recordamos que todas las personas a las que les comuniquen que están despedidas, tienen el derecho a solicitar que esté presente un representante del Comité de Empresa cuando se le entregue la carta de despido.