jueves, 22 de enero de 2026

Capgemini plantea suprimir hasta 2.400 empleos en Francia, un 7 % de su plantilla

La compañía de servicios digitales Capgemini presentó este martes a los representantes del personal en Francia un plan de adaptación que podría suponer la supresión de hasta 2.400 empleos, un 7 % de la plantilla en el país.

En un comunicado a los medios, la empresa insistió en que ese "proyecto de adaptación de las competencias y de los empleos se basa exclusivamente en el voluntariado".

En concreto, las alternativas que propone a los trabajadores afectados son bien una reconversión interna en puestos "de futuro" en ámbitos "estratégicos", bien la salida de la empresa "con un acompañamiento hacia un nuevo proyecto profesional".

Justifica ese plan de reducción de puestos para "responder a los retos y a las oportunidades creadas por la aceleración de las mutaciones tecnológicas, en particular la inteligencia artificial, y por la evolución de la demanda de los clientes en un entorno económico marcado por un crecimiento moderado y grandes desafíos para ciertas industrias".

Detrás de esas explicaciones está el bajo crecimiento de la economía francesa y las dificultades que atraviesan sectores como el del automóvil, así como la sustitución de algunas tareas por desarrollos tecnológicos como el de la inteligencia artificial.

El plan va a ser objeto ahora de un proceso de negociación con las organizaciones sindicales y, según señaló Capgemini "podría suponer hasta 2.400 supresiones de puestos en actividades fuertemente afectadas por la evolución de la demanda de los clientes y las mutaciones tecnológicas".

El grupo francés está presente en una cincuentena de países en todo el mundo y su plantilla global es de 420.000 personas. 

Más información en Infobae

miércoles, 21 de enero de 2026

Por dejar las cosas claras con los trienios y los trileros que nos venden su moto

 

Siempre que llegan estas fechas aparecen algunos sindicatos intentando llevarse méritos con la antigüedad cuando por vergüenza estarían mejor callados.


También es el momento de la actualización de las tablas salariales, en este caso un 3%, que no vemos ninguno, salvo el colectivo Sogeti2010, gracias a la absorción que permite nuestro maravilloso convenio colectivo firmado por los sindicatos CCOO y UGT.


Ahora mandan correos echándose flores de que gracias a ellos cobrarás o la antigüedad o una subida merit, pero se olvidan decir que hasta abril del 2022 se cobraban los trienios por sentencia judicialno gracias a ninguno de ellos, y también se cobraban las posibles subidas salariales (si tenías la suerte de que te subieran el salario).

El colectivo exAltran no cobraba el trienio antes de incorporarse al colectivo Capgemini porque el convenio colectivo de consultoría permite la absorción como decíamos antes, y por si hubiera podido existir algún tipo de duda de si aplicarles o no los acuerdos de Capgemini que permiten cobrarlo, se encargaron de despejar cualquier duda con el anexo Altran que se encargaron de firmar estos trileros para que no los cobraran nunca.         

miércoles, 7 de enero de 2026

"Si pides 5 días por hospitalización de un familiar no pueden obligarte a que vuelvas antes, aunque tu familiar mejore"

 

La Audiencia Nacional dictamina que el permiso retribuido de cinco días por hospitalización de un familiar es un derecho íntegro, independientemente del alta médica.


El experto en derecho laboral, Maximino, ha arrojado luz sobre una de las dudas más frecuentes en el ámbito de los permisos retribuidos: el disfrute de los cinco días por hospitalización de un familiar. A través de un vídeo en su cuenta de TikTok, ha explicado que, gracias a un reciente dictamen de la Audiencia Nacional, las empresas no pueden exigir al trabajador que regrese a su puesto antes de cumplir los cinco días, incluso si el familiar recibe el alta médica antes de ese plazo.

Un cambio de criterio clave

Hasta ahora, esta norma generaba una notable confusión. Según explica Maximino, si un trabajador tenía un familiar hospitalizado y este recibía el alta a los dos días, era habitual que las empresas solicitaran su reincorporación inmediata. Además, se exigía al empleado "justificar o demostrar de alguna forma que tenías que estar al cuidado del familiar", incluso si en casa ya no necesitaba reposo.

El derecho a disfrutar de los 5 días es íntegro, desde el día 1 al día 5"

Sin embargo, esta situación ha cambiado de manera definitiva. Maximino subraya que "la Audiencia Nacional lo deja clarísimo" y que el nuevo criterio establece que el derecho a los cinco días es un bloque completo. "El derecho a disfrutar de los 5 días es íntegro, desde el día 1 al día 5", aclara el experto. Esto significa que el permiso se extiende durante los cinco días completos desde el momento del ingreso, sin importar si la recuperación del familiar es más rápida.

Advertencia sobre el fraude

A pesar de la claridad de la norma, el experto lanza una seria advertencia a los trabajadores: no se debe incurrir en fraude. Solicitar este permiso sin que la hospitalización sea real, un extremo sobre el que advierte también el abogado Sebastián Ramírez, es motivo de despido procedente. "Mucho cuidado con esto: no hagas fraude porque esto puede ser también un despido procedente", insiste Maximino.

No pidas 5 días por hospitalización de un familiar y luego resulte que esto no es verdad"

El experto concluye su explicación recordando la importancia de actuar con honestidad. La finalidad del permiso es facilitar la conciliación de la vida laboral y familiar en momentos delicados, no obtener días libres de manera injustificada. Como bien sentencia, "no pidas 5 días por hospitalización de un familiar y luego resulte que esto no es verdad".

Más información en https://www.cope.es/


Las empresas deberán revisar sus sistemas de fichaje tras la última decisión del Tribunal Supremo

El alto tribunal marca un precedente en materia de tiempo de trabajo y muchas empresas tendrán que revisar sus sistemas de control horario para adaptarse a este nuevo criterio.

El Tribunal Supremo ha dictado una sentencia que modifica de forma relevante cómo se computa la jornada laboral. A partir de ahora, los primeros minutos de retraso tras la hora oficial de entrada y determinados descansos breves, como el café o el desayuno, se considerarán tiempo efectivo de trabajo si el convenio colectivo no los excluye de forma expresa.

El conflicto sobre jornada laboral y registro horario en España

El debate sobre la duración de la jornada y el control del tiempo de trabajo sigue muy presente en España. En los últimos meses se ha hablado de una posible reducción a 37,5 horas semanales, pero esa reforma aún no se ha aprobado y continúa en fase de negociación política y social, sin cambios reales en la ley.

En este contexto, cualquier resolución judicial que afecte a la organización del tiempo de trabajo genera una gran expectación entre empresas y plantillas. El registro horario, los descansos y la flexibilidad en la entrada y salida se han convertido en uno de los principales focos de conflicto laboral, aunque en realidad lo han sido siempre, simplemente ahora se visibilizan más.

El fallo judicial del Tribunal Supremo sobre retrasos y pausas de desayuno

En este escenario, el Tribunal Supremo ha fijado un criterio claro sobre cómo deben tratarse ciertos momentos de la jornada. El alto tribunal entiende que los primeros minutos tras la hora de entrada, así como determinados descansos breves, deben contarse como tiempo efectivo de trabajo, siempre que el convenio colectivo no diga lo contrario de forma expresa.

La sentencia concreta que existe un margen de hasta 15 minutos de retraso sin penalización, que se computará como trabajo. Además, considera también como tiempo efectivo las pausas cortas, como la del café, de hasta 10 minutos. A ello se suma la doctrina ya existente que incluía los descansos de desayuno de hasta 20 minutos dentro de la jornada.

De este modo, el Tribunal Supremo no solo mantiene la línea anterior respecto al desayuno, sino que amplía y precisa cómo deben integrarse en la jornada otros pequeños márgenes de entrada y pausas breves, siempre condicionados a lo que disponga el convenio colectivo de cada sector o empresa.

Impacto de la sentencia del Tribunal Supremo en empresas y trabajadores

La resolución nace de un conflicto concreto en el sector bancario y afecta directamente a más de 70.000 empleados de esta actividad. No supone un cambio general de la ley, pero sí fija un criterio relevante sobre cómo computar esos tiempos de retraso y descanso en el día a día laboral.

Aunque la sentencia se limita formalmente al ámbito bancario, su interpretación puede extenderse a otros sectores cuando los convenios colectivos no excluyan de forma expresa estos tiempos. Al haber sentado un precedente, muchas empresas se ven obligadas a revisar sus sistemas de fichaje y control horario para adaptarse y evitar posibles sanciones.

En este sentido, la decisión del Tribunal Supremo refuerza la importancia de que las compañías revisen con detalle lo que dicen sus convenios y políticas internas sobre registros, descansos y márgenes de entrada. Para los trabajadores, el fallo aporta mayor seguridad sobre el reconocimiento como jornada de esos pequeños tiempos que, hasta ahora, solían quedar en una zona gris del control horario.

TALTENT24H

jueves, 1 de enero de 2026

España al borde del récord oscuro: más de tres millones de dimisiones en 2025 evidencian la fractura laboral

El 2025 se cerrará con más de 3 millones de dimisiones en nuestro mercado laboral, síntoma claro de una fractura laboral severa.

Cuando se dice que un mercado laboral funciona, no solo basta con que se creen empleos o que la afiliación suba: importa también cuánto tiempo permanecen los trabajadores en sus puestos y cuántos deciden salir voluntariamente.

En 2025, España se acerca a un récord preocupante: más de tres millones de renuncias voluntarias, una cifra que sugiere más una fuga que una flexibilidad laboral saludable.

Las estadísticas muestran que en los primeros meses del año ya se han superado los 2 millones de bajas voluntarias, y todo apunta a que al cierre del año se alcanzará esa cifra simbólica.

Este fenómeno no es un accidente: refleja tensiones estructurales en salarios, condiciones, motivación, movilidad interna y expectativas profesionales.

En este artículo desmenuzamos las cifras, exploramos sus causas profundas, evaluamos los costes para empresas y trabajadores, y planteamos un escenario de riesgo si no se corrige esta tendencia.

 

La cifra que sobresalta: la explosión de las renuncias, 3 millones de dimisiones en 2025, fractura laboral

Al ritmo actual, en 2025 España puede llegar a superar las tres millones de dimisiones voluntarias —una cifra sin precedentes.

Solo en 2024 se registraron 2.886.670 bajas voluntarias entre contratos indefinidos y temporales, lo que ya marcó un récord.

Pero el dato que llama la atención es que en los primeros meses de 2025 la tendencia se ha acelerado, con un crecimiento interanual del 6,6 %.

Otras fuentes confirman esa progresión: las renuncias voluntarias acumulaban cifras históricas a mitad de año, y ya en junio superaban las expectativas habituales.

En algunos medios tecnológicos se habla de que España “roza el récord laboral oscuro” al proyectarse esas cifras.

Ponerlo en contexto, hace solo una década, el número de renuncias era menos de la mitad de lo que hoy se espera.

En 2015, por ejemplo, se contabilizaban poco más de 1,2 millones de dimisiones en un año.

Ese crecimiento exponencial sugiere que algo más que una moda coyuntural está operando.

Por otra parte, se observa que los despidos disciplinarios o involuntarios han caído o evolucionan a ritmos más moderados, lo que refuerza que la gran masa de los cambios laborales hoy es voluntaria y consciente.

La paradoja: un mercado laboral que genera empleo récord, pero en el que muchos no quieren mantenerse.

 

Causas de la “Gran Dimisión española”: más allá del cliché

¿Qué impulsa a tantos trabajadores a abandonar voluntariamente su empleo?

Más allá del “quiero cambiar de aires”, hay causas estructurales que actúan como palancas de fuga.

 

Descontento salarial y coste de vida insostenible

Una razón recurrente es que el aumento de los precios y la presión inflacionaria erosiona el poder adquisitivo de los salarios.

Cuando la compensación real empieza a sentirse insuficiente frente a alquileres, transporte, energía y otros costos, muchas personas ven la renuncia como la única alternativa si no encuentran mejoras.

Además, muchos sectores —servicios, hostelería, comercio— operan con márgenes bajos, lo que dificulta mejoras salariales sostenibles.

En esos contextos, la movilidad entre empleos puede abrir mejores condiciones, por lo que la renuncia actúa como palanca de negociación personal.

 

Condiciones laborales rígidas, horarios extensos y falta de conciliación

La búsqueda de equilibrio entre vida personal y profesional es un motor clave detrás de las renuncias.

Empleos con jornadas extensas, turnos rotativos, fechas irregulares o falta de flexibilidad para teletrabajar o ajustar horarios generan desgaste.

Muchos trabajadores optan por abandonar para buscar trabajos con menos fricción en su vida personal.

Ese fenómeno se intensifica en generaciones más jóvenes, que valoran más conceptos como bienestar, autocuidado, tiempo libre o trabajo remoto frente al salario bruto.

 

Falta de proyección, motivación profesional y propósito

Otro componente es la sensación de estancamiento: empleados que no ven progreso, formación continua ni posibilidades de ascenso.

En cultura empresarial deficiente, donde el desarrollo no está bien estructurado, la renuncia es una vía para romper ese techo.

Además, factores como reconocimiento insuficiente, desajuste entre valores personales y cultura de empresa, liderazgo tóxico o falta de autonomía pueden ser desencadenantes decisivos en la decisión de irse.

 

Movilidad laboral más fácil y oportunidades emergentes

Hoy el mercado laboral es más dinámico, con plataformas digitales, ofertas descentralizadas y competencia entre regiones.

Algunos puestos permiten trabajo remoto o relocalización, lo que facilita el cambio.

Cuando una persona ve una oportunidad externa con mejores condiciones, muchas veces la renuncia al empleo actual se vuelve viable.

Esa facilidad relativa de cambio hace que la tolerancia al maltrato laboral sea menor.

 

Efecto contagio y cultura de renuncia, 3 millones de dimisiones en 2025 fractura laboral

Hay también un efecto psicológico o de tendencia: observar que otros abandonan sin graves consecuencias puede inducir más renuncias.

Se genera una cultura de que si no estás satisfecho, puedes irte.

Ese efecto de referencia colectiva refuerza la lógica de que es “legítimo buscar alternativas” cuando un empleo no cumple expectativas mínimas.

 

Inadecuación entre tipo de contrato y empleo real

En muchos casos, trabajadores están en empleos muy distintos al perfil de contrato que debían realizar: contratos parciales cuando el trabajo es fijo, contratos temporales para funciones permanentes, etc.

Esa incongruencia produce insatisfacción contractual, inseguridad y razón adicional para que alguien dimita cuando encuentra algo más alineado.

Además, la alta tasa de empleo temporal en España y los contratos de obra/servicio siguen generando una sensación de precariedad residual que empuja a buscar estabilidad cuando surja oportunidad mejor.

 

Retrato sectorial y demográfico: quiénes más renuncian. 3 millones de dimisiones en 2025 fractura laboral

Las renuncias no ocurren de manera uniforme: algunos sectores y perfiles aparecen más expuestos.

  • Servicios y hostelería: sectores con trabajos intensivos, horarios nocturnos, inestabilidad y menor vínculo profesional. Son focos tradicionales de rotación elevada.
  • Comercio y retail: contratos parciales, picos de demanda, presión por ventas, falta de estabilidad hacen que las renuncias en estas áreas sean más frecuentes.
  • Jóvenes y profesionales en etapa media: personas en rangos de 25 a 40 años, con aspiraciones de crecimiento, movilidad y expectativas más altas, suelen ser más proclives a abandonar si no ven tracción en sus empleos.
  • Zonas urbanas dinámicas: donde hay oferta laboral diversificada y competencia entre empresas, los trabajadores tienen más alternativas, por lo que la renuncia es menos costosa en riesgo.

Estos patrones alimentan una polarización: en zonas rurales o deprimidas donde las oportunidades son escasas, es más difícil renunciar. En cambio, en ciudades con industrias diversas se observa mayor fluidez y apelación al cambio.

 

Costes ocultos para empresas y economía

Costes de rotación, formación y reemplazo

Cuando alguien abandona, la empresa incurre en costes de reclutamiento, formación del nuevo empleado, adaptación, pérdida de productividad durante el periodo de transición y error de elección potencial.

Esos costes suelen representar entre el 20 % y el 50 % de un salario anual, dependiendo del nivel del puesto.

Para las pymes especialmente, esa carga puede ser insoportable: un trabajador que renuncia crea vulnerabilidades operativas y retrasa proyectos.

 

Desorden en planificación de recursos humanos, 3 millones de dimisiones en 2025 fractura laboral

Las altas tasas de renuncia dificultan previsiones: muchas empresas dudan antes de embarcarse en proyectos a mediano plazo (contrataciones, digitalización, expansión) porque podrían perder piezas clave justo cuando más se necesitan.

Eso frena crecimiento potencial y convierte la incertidumbre en un factor estratégico negativo.

 

Erosión cultural y clima laboral negativo

Cuando la rotación es elevada, puede afectar la cultura de empresa: desconfianza, sobrecarga de quienes permanecen, menor cohesión y aumento del estrés organizacional.

Todo ello incentiva más renuncias —un círculo vicioso.

Además, cuando se pierde talento clave, se puede dañar la reputación interna y la percepción de empleador, volviendo más difícil captar y retener nuevos perfiles.

 

Litigios, indemnizaciones y costes legales

Dependiendo del contrato, si la renuncia no se efectúa correctamente o hay conflictos laborales detrás, pueden existir costes legales, conflictos o reclamaciones que gravan las cuentas de la empresa.

 

Impacto macroeconómico: productividad y crecimiento frenado por 3 millones de dimisiones en 2025 con fractura laboral

Si el mercado laboral está saturado de movimientos voluntarios, parte del capital humano queda “desincronizado”: trabajadores cambian de empleo, pierden tiempo de ajuste, disminuye eficiencia.

Eso reduce el crecimiento potencial agregado del país.

Un sistema productivo necesita “pegamento” institucional y organizativo para sostener equipos; si los trabajadores están en constante movimiento, el capital humano pierde estabilidad.

 

¿Ha fallado la reforma laboral y los incentivos institucionales?

España realizó una reforma laboral en 2021/2022 que buscaba reducir la precariedad, incentivar contratos indefinidos, moderar la temporalidad y dar más estabilidad al empleo.

Esa reforma ha sido en parte considerada exitosa en la reducción de contratos temporales y en promover continuidad laboral.

Sin embargo, los niveles históricos de renuncias sugieren que esa reforma no disolvió los incentivos estructurales al abandono: los trabajadores aún sienten que tienen que cambiar para progresar.

Además, las políticas institucionales de retención (incentivos fiscales, ayudas a formación, apoyo a proyectos de carrera interna) aún no han sido ubicuas ni suficientemente robustas para contrarrestar el impulso de fuga.

Otro punto de crítica es la debilidad normativa en protección salarial, conciliación, flexibilidad de horarios y mecanismos de promoción.

En mercados más avanzados, esas políticas operan como amortiguadores: salarios variables ligables a productividad, horarios flexibles, carrera profesional clara.

Si estas herramientas faltan, el trabajador solo ve una salida: irse.

Finalmente, en la cultura empresarial española, muchas empresas aún no han adoptado modelos modernos de gestión del talento, evaluación continua, feedback, liderazgo humano.

Esa brecha cultural en la gestión de personas se manifiesta como abandono ante la falta de conexión emocional con la organización.

 

Qué hacer para frenar la fuga: propuestas estratégicas evitar dimisiones en 2025 y la fractura laboral

Para que España no se convierta en una tierra de renuncias, se requieren políticas públicas, iniciativas privadas e incentivos estructurales que reconstruyan la confianza en el empleo.

 

Fortalecer política de retención profesional

Las empresas deben interiorizar la retención como elemento estratégico: planes de carrera, formación continua, mentorías internas, promociones transparentes, salidas horizontales o rotaciones que eviten estancamiento.

 

Flexibilidad y conciliación reales

Aumentar el peso de modalidades híbridas o remotas, jornada comprimida, horarios adaptables, permisos parentales extensibles y mecanismos de desconexión digital.

Si el empleo diaria no es compatible con la vida, muchos elegirán otra cosa.

 

Incentivos institucionales a la estabilización laboral para frenar las dimisiones en 2025 y la fractura laboral

Políticas públicas que bonifiquen retención: deducciones al empleador que mantenga bajo su plantilla talento más de x años, ayudas para formación interna, plus para contratos definitivos de empleados que muestran buen rendimiento.

 

Mejora de condiciones salariales reales

Presionar para que los salarios se ajusten más a inflación y costo de vida, no solo en márgenes mínimos.

Si el trabajador siente que su salario real se desploma, es lógico que busque alternativas.

 

Modernización de cultura empresarial

Promover management moderno, liderazgo humano, feedback frecuente, propósito organizacional claro, reconocimiento y clima positivo.

Si una empresa ofrece más que nómina, retienes más voluntariamente.

 

Migración profesional planificada

Facilitar que quien quiera cambiar de sector lo haga con ayudas a reorientación profesional, certificados de competencias digitales o de adaptación.

Que la salida no sea una quiebra, sino un tramo controlado.

 

Mejor coordinación entre regiones y movilidad estructural

Reducir barreras de movilidad interna (vivienda, transporte, ayudas de reubicación) para que quien renuncia, si no encuentra algo mejor localmente, no quede parado.

Apoyar zonas menos dinámicas con incentivos para empresas que atraigan talento.

 

Conclusión España al borde del récord oscuro: más de tres millones de dimisiones en 2025 evidencian la fractura laboral

Si España en 2025 va camino de superar los tres millones de dimisiones voluntarias, no es un síntoma de fortaleza ni de mercado ágil: es una alerta roja.

Nos dice que muchos trabajadores no encuentran sentido, estabilidad ni crecimiento en sus empleos y prefieren arriesgar el cambio antes que ahogarse en la resignación.

Ese fenómeno no es una moda importada (como la “Gran Renuncia” en EE. UU.), sino una manifestación local con raíces en la precariedad estructural, la falta de conexión emocional con el trabajo y la ausencia de vías claras de progreso.

Si el empleo solo se concibe como un contrato, no como una aventura profesional sostenible, la renuncia será siempre una opción viable.

Para frenar esta fuga masiva, no bastan reformas superficiales ni discursos aspiracionales: se requieren políticas valientes, incentivos reales, cultura organizacional transformada y compromiso a largo plazo.

Si no se enmienda este rumbo, España verá cómo su capital humano más valioso se mueve por impulso, no por lealtad, y cómo muchas pymes y empresas quedan atrapadas en una carrera agotadora de reposiciones constantes.

El riesgo no es solo perder talento: es perder futuro colectivo.


Más información en https://www.mundoemprende.com