jueves, 29 de septiembre de 2022

La subida de tipos de interés hace urgente e ineludible una subida salarial

Uno de los motivos recurrentes utilizados durante los últimos años por las entidades financieras para justificar el recorte de gastos y el despido de miles de personas (gráfico1) ha sido su baja rentabilidad (grafico2). Una supuesta baja rentabilidad motivada en gran medida por unos márgenes financieros lastrados por tipos de interés negativos. Tipos, por otro lado, inducidos por la aplicación de políticas monetarias llevadas a cabo por el Banco Central Europeo para reactivar la economía tras la crisis financiera iniciada en el año 2008. No obstante, habría que matizar que para ellos, todo lo que sea una rentabilidad por debajo del doble dígito es una baja rentabilidad, que en cualquier caso nunca ha estado reñida con la obtención de beneficios récord (gráfico3).


 

Ahora, por el contrario, nos encontramos en un momento en donde en tan solo mes y medio ha habido incremento acelerado de los tipos de interés del BCE, colocándose en el 1,25%. (gráfico4) para conseguir, según las mismas doctrinas económicas, reducir un IPC interanual desbocado, situado en el 10,5% (gráfico5), causado en gran medida por una subida en los precios de la energía, motivada por la guerra en Ucrania. Un incremento de tipos que en paralelo está empujando al Euribor a un año, referencia hipotecaria (gráfico6), a unos niveles no vistos en los últimos 10 años, pasando de estar en negativo en el mes de abril a llegar, el 21 de septiembre, hasta el 2,416% y sin visos de parar su crecimiento.


 


Estas subidas de interés coyunturales van a suponer para las entidades financieras la obtención de unos beneficios extraordinarios, que algunos denominan caídos del cielo, al tener por un lado más márgenes financieros para intermediar y a la vez, un incremento importante de los ingresos por intereses a cobrar, tras las revisiones de los tipos y el encarecimiento consiguiente de las cuotas de las hipotecas.

Y en estas, para la plantilla se genera la tormenta perfecta: ínfima subida salarial, desbocado incremento de precios al consumo, con la consiguiente pérdida inaceptable de poder adquisitivo e importante subida de las cuotas hipotecarias.

Es por ello, que se hace ineludible que las entidades financieras tengan que revisar al alza las subidas salariales pactadas en convenio con unos sindicatos negligentes, que rechazaron la propuesta de CGT de fijar una cláusula de revisión salarial indexada al IPC, que al menos nos hubiera garantizado no perder hasta la fecha más del 16% de poder adquisitivo.

Ahora bien, esta demanda no puede ser despachada por los bancos con una limosna, que les sirva a los firmantes del convenio (CCOO, UGT y FINE) para lavarse la cara. Hemos de recordar que en febrero de 2023 habrá nuevas elecciones sindicales y obviamente a la patronal bancaria le interesa que estos sindicatos mantengan sus resultados en detrimento de otros, como CGT, más reivindicativos y más beligerantes en la defensa de los derechos de las plantillas.

Desde CGT exigimos una subida salarial sustancial con impacto en tablas, y con ello, consolidable y pensionable. A la vez que no sea compensable con ningún otro concepto salarial. Ya que podría darse la paradoja de que lo den por un lado y lo quiten por otro, con el efecto neutro que ello supondría. Lo que sería sin duda una tomadura de pelo en toda regla.

Una negativa, debería suponer la inmediata puesta en marcha de medidas de acción sindical contundentes tendentes a doblegar el pulso a una patronal insensible, que aprovecha la coyuntura para incrementar sus beneficios a costa del sufrimiento de su plantilla.

Más información en https://cgt.org.es/


martes, 13 de septiembre de 2022

Nos quieren sacar del nuevo Plan de Igualdad a las bravas

La empresa intenta darnos una vuelta más de tuerca, está vez se trata del Plan de Igualdad, al comunicarnos que no vamos a estar en las reuniones del nuevo Plan de Igualdad acogiéndose e interpretando de forma “sui generis” el artículo 87 del Estatuto de los Trabajadores.


Lo que pretende es acallar al único sindicato crítico en esta empresa, se escuda en que CGT no tiene representación en Altran y que sólo va a negociar este Plan con los que tengan un 10% de representación considerando ambas empresas (Altran y Capgemini), y qué casualidad que son CCOO, CSIF y CO.BAS, y de regalo invitan a UGT por ser mayoritario en el sector de consultoría.


Por un lado, no tiene mucho sentido que los representantes de los trabajadores de Altran negocien nada que vaya a afectar a los trabajadores de Capgemini, cuando en breve van a ser absorbidos por nuestra empresa, y más si cabe, cuando se trata de un acuerdo de cuatro años de duración.


Y por otro, es una estrategia que ya viene de muy atrás, de  los acuerdos firmados con la empresa y sus sindicatos de cabecera (UGT, CCOO y CSIF) en los que excluyen a los sindicatos que no quieren firmar sus “mierda acuerdos” mediante una cláusula a nuestro entender ilegal, y que ya denunciamos, aunque con resultados decepcionantes.


Este “modus operandi” del que hablamos no es más que un vil chantaje por parte de la compañía con la connivencia de toda su camarilla sindical por permitirlo: o me firmas este acuerdo u olvídate de tener información al respecto vía comisiones de seguimiento. Véase, por ejemplo, el último acuerdo de Teletrabajo, en el que ya todos los sindicatos participan de estas sucias prácticas empresariales.


Parece que las cabecitas de la gente de RRHH no paran de trabajar para ver cómo excluirnos de todas las reuniones que puedan y así poder firmar a sus anchas todo lo que les dé la gana.


Pero si creen que nos vamos a quedar con los brazos cruzados es que no nos conocen bien. Ya hemos trasladado a jurídico este tema y os iremos informando puntualmente al respecto.



martes, 6 de septiembre de 2022

Despidos a la vuelta de las vacaciones


Capgemini empezó con su tanda habitual de despidos a finales de la semana pasada, y lamentablemente tenemos que comunicaros que son ya 7 los compañeros despedidos, 4 del centro de Madrid, 2 de Asturias y 1 del centro de Barcelona. Como sabéis la ley les permite despedir hasta un máximo de 30 personas en un periodo de 90 días por lo que seguramente los despidos continuarán a lo largo de esta semana hasta que completen el cupo.

Tristemente es la noticia con lo que nos vamos a encontrar la mayoría de los trabajadores al incorporarnos de nuestras vacaciones.


Luego los directivos se lamentan de la alta rotación en esta empresa, no ven más allá de sus narices o mejor dicho no quieren ver, que una empresa que apenas sube los sueldos a sus trabajadores, que trata de recortar lo poco que tenemos en cuanto puede y que cada 3 meses te pone de patitas en la calle, no es que sea un lugar muy amigable para trabajar. Y los números lo demuestran cuando las bajas a lo largo del año llegan año tras año cerca del 25% del total de la plantilla.


Nosotros seguiremos demostrando a la empresa nuestra repulsa por estos despidos indiscriminados con las acciones que consideremos.


En cuanto a los compañeros que resulten afectados os recomendamos solicitar la presencia de un representante legal de los trabajadores y firmar como NO CONFORME.

jueves, 1 de septiembre de 2022

Medidas inútiles del gobierno ante un aumento del 10,2% en el IPC

 

Que la noticia con la que nos despertábamos ayer, en la que veíamos que el IPC alcanzaba un récord histórico en los últimos 37 años situándose en un 10,2%, no nos pillara por sorpresa, no quita gravedad al asunto. La sociedad, acostumbrada ya a esta “nueva normalidad”, toma todo este tipo de noticias como algo cotidiano. El precio de la cesta de la compra o el coste que tiene llenar el depósito de gasolina, en aumento vertiginoso, no se acompasan a la subida de los salarios, en muchas ocasiones congelados desde hace años o aumentando muy por debajo de ese índice.

El gobierno del estado español (el más progresista de la historia, recordemos), nos ha acostumbrado tanto a esta situación, que días antes de esta última subida del IPC , lanza una serie de “ayudas” ineficaces e insuficientes para paliar el impacto de la guerra de Ucrania en nuestra economía. Medidas totalmente inservibles, que solo son una cortina de humo y una compra de voluntades, que únicamente buscan mantener la paz social que tienen instaurada desde hace años.

Y todo esto sucede mientras delante de nuestros ojos, el gobierno de PSOE+UP se gasta una cantidad ingente de dinero, extraídos de nuestros impuestos, para que en Madrid se celebre la cumbre de la OTAN y se decida en ella incrementar considerablemente el gasto en defensa y en compra de armas.

Desde la CGT tenemos claro que la única forma de revertir esta situación es luchando y exigiendo en las calles una redistribución de la riqueza, una limitación real de las presiones al consumo, una socialización de las empresas energéticas que garanticen que cualquier persona, sean cuales sean sus ingresos, pueda tener los suministros básicos en su hogar, un aumento del SMI que se equipare a los existentes en Europa y que saque de la precarización a millones de personas trabajadoras, de algunos sectores notablemente feminizados, y una Renta Básica que garantice realmente unos ingresos mínimos a todas las familias. Y desde luego, rechazamos frontalmente el incremento de gastos dedicado a defensa para 2023 en los presupuestos generales del estado. Ni que decir tiene que los impuestos a las grandes fortunas han de aumentar de forma muy considerable. Resulta obsceno que esas grandes fortunas incrementen sus ganancias de forma exponencial a costa de la agudización de las desigualdades, llevando a la miseria a buena parte de la sociedad.

Sin estas medidas, la clase trabajadora estamos abocados a un sistema que nos lleva cada vez más a vivir al límite, a que millones de personas tengan que hacer equilibrismo para llegar a fin de mes y a que dependan de la voluntad y de las ideas que tenga el gobierno de turno.

Por eso, desde CGT hacemos un llamamiento a ocupar las calles, a movilizarse, a gritar bien alto que basta ya, y a exigir de una vez por todas medidas contundentes para que la clase trabajadora no siga pagando las crisis que no ha generado.

Secretariado Permanente de Comité Confederal

 


martes, 19 de julio de 2022

Registro de Jornada. Regular lo ya regulado

 


Como todos ya sabéis, por el año 2019 el gobierno obligó a todas las empresas a implantar el registro de jornada para de alguna manera controlar el exceso de jornada (Real Decreto-Ley 8/2019 de 8 de marzo, Carta de Derechos Fundamentales de la Unión Europea y Directiva 2003/88/CE del Parlamento Europeo)

Después de 3 años y que Capgemini lo dejara abandonado en el baúl de los recuerdos, ha arrancado nuevamente la maquinaria y ya llevamos varias reuniones para querer implantarlo en este mes de Julio. ¿Ahora si tienen prisa?

Lo sorprendente es que simplemente hay que registrar en una aplicación el registro de jornada que los trabajadores realizamos, pero no, Capgemini quiere crear un protocolo de registro.

¿Y para qué regular algo que ya está regulado? Pues según la empresa para que no haya “flecos” que no se sepan cómo imputar. Nosotros a esto le llamamos “intereses”.

Según la empresa los trabajadores no sabemos qué es trabajo efectivo (Nos recalcan que no somos un call center, tenemos “flexibilidad”, para ir a por los niños, tomarnos un café, y eso no es trabajo efectivo)

Es sorprendente que Capgemini nos venda a los trabajadores una idea de flexibilidad, responsabilidad, objetivos, todo como una nueva forma de trabajar y luego busque protocolos regulando lo ya regulado.

Nosotros ya le hemos dicho a la empresa que no vamos a ceder a regular algo que ya está regulado en el estatuto de los trabajadores y los acuerdos ya existentes. SI NO EXISTE UN BENEFICIO PARA LOS TRABAJADORES QUE NO CUENTEN CON NOSOTROS.

Lo triste es, que muy probablemente otras secciones sindicales sí le harán el juego a la empresa. Recordemos que hace solo unos meses les avalaron un nuevo acuerdo de antigüedad empeorando el que ya teníamos.

Os mantendremos informados.

CGT, otra forma de hacer sindicalismo es posible

viernes, 3 de junio de 2022

¿Qué propone CCOO para los sábados?

A principios de abril, CCOO lanzó una campaña en change.org encabezándola con el siguiente banner exponiendo que la patronal quiere hacernos trabajar gratis los sábados:

Tanto ésta como otras campañas de denuncias sobre las pretensiones de la patronal del sector TIC de aumentar la precarización, que nos presentan los sindicatos CCOO y UGT durante la negociación del convenio, no son más que un ejercicio de hipocresía supino, pues la precarización del sector se debe a la estampación de sus firmas traidoras en los diecisiete convenios sectoriales anteriores, que consagran la precariedad que denuncian.

Todas estas campañas siguen un modus operandi con leves variaciones con el propósito de manipular a los trabajadores del sector y prepararlos para maquillar la firma de la siguiente traición, razón por la que estas campañas se intensifican conforme se acerca la firma del convenio.

Critican las tablas salariales que ellos firmaron…

Así, en el texto de esta ultima campaña en change.org podemos ver cómo cínicamente se critica que se contraten trabajadores cualificados con sueldos de 14.000€ (el SMI en 2022).


Hemos de recordar que esa situación tiene lugar gracias a la consolidación de la precariedad que los sindicatos CCOO y UGT firmaron en el XVII convenio sectorial en 2017. Un convenio donde se consolidaron estos sueldos y que han dado lugar a la pérdida de más de un 30% de poder adquisitivo en los salarios en el periodo 2010-2021.


Perro ladrador poco mordedor. Así se gestó la congelación de sueldos durante años en el convenio TIC



Unos Incrementos salariales indignos que firmaron pese a que durante la negociación rechazaban rotundamente la congelación salarial, 

pero que posteriormente tras la firma del XVII Convenio, vendieron con mentiras:

y que dieron lugar a categorías con sueldos que enseguida quedaron por debajo del SMI, razón por la que se actualizaron para alcanzar el mínimo de 14.000€ que ahora critican.


… pero es su propuesta de actualización salarial.


De igual forma que hicieron en el XVII Convenio, criticar una cosa para firmarla después, ahora, con la negociación del XVIII Convenio, vemos que los 14.000€ que cuestionan antes de firmar, es justo lo que han trasladado en la plataforma con la propuesta de partida para la negociación que en noviembre de 2020 llevaron CCOO y UGT a la mesa de negociación del XVIII convenio, retrasada ya más de 2 años, donde se incluyen unas tablas salariales que parten de esa cantidad precisamente, así como mantienen la desindexación del IPC, junto a unos porcentajes de actualización mínimos, dadas las condiciones de inflación que estamos padeciendo la clase obrera.

Tablas salariales propuestas por CCOO para el XVIII Convenio TIC


Critican la clasificación profesional que firmaron …

De la misma forma, en la campaña de change.org se puede leer la critica a que el convenio tenga categorías por debajo del SMI, haciendo responsable a la patronal, cuando son ellos, CCOO y UGT, los que han regalado a la patronal esas condiciones miserables para los trabajadores:

Un ejercicio de hipocresía que muestra la manipulación de sus campañas, pues esta precariedad que denuncian, en su momento las vendieron como mejoras, tras la firma del XVII Convenio en 2017, donde traicionaron al sector con su firma aumentando la precariedad en el convenio. 

Siendo la nueva clasificación profesional (y sus tablas salariales por debajo del SMI) una de esas "mejoras":

y nuevamente, lo que en 2017 vendían como moderna y cercana al sector, ahora en la nueva negociación del XVIII convenio la critican por no reflejar la realidad del sector.

… pero es su propuesta de clasificación profesional.


Sin embargo, en la nueva propuesta de partida de CCOO y UGT, (ver imagen anterior con las tablas salariales), persisten en la perpetuación del sistema de subdivisión en Áreas, Grupos y Niveles, con una definición ambigua de funciones, que permite a los empresarios extraer mayor plusvalía:


•      Al encuadrar a los trabajadores en categorías inferiores a las funciones que realizan, que sí venden a los clientes a su precio, y dificultando que prosperen las denuncias judiciales de reconocimiento de categorías dada la ambigüedad establecida en el convenio,

•     Interponer niveles para eternizar la carrera profesional, manteniendo a los trabajadores en sueldos precarios, ralentizando la subida económica conforme se asciende, necesitándose más ascensos que antes para alcanzar sueldos decentes, cuando no bloqueándola durante años amparada en la ambigüedad..

•     Y por último y más grave, permitir el encasillamiento en una área, grupo y nivel con el que los empresarios poder realizar despidos objetivos, argumentando obsolescencia de unas tecnologías, con los que deshacerse de los trabajadores más antiguos al menor coste, y sustituirlos por trabajadores que parten de las categorías más básicas. Es decir, un sistema con el que permitir una rotación de personal y mantener en la precariedad a todo el sector.


Repetición del modus operandi

Como hemos mostrado con los ejemplos de la clasificación profesional y la actualización de salarial, CCOO y UGT siguen un patrón de comportamiento durante la negociación y la firma que se reproduce continuamente, y que consiste a grandes rasgos en:

1.- Durante la negociación, criticar las agresiones que la patronal pretende incorporar en el convenio, haciéndolas pasar como de mayor gravedad de la que realmente pretende, y que no son reales a menos que ellos lo firmen. Esto lo hacen con un doble propósito:

  • Hacer creer a los trabajadores que los defienden duramente en las negociaciones para que pensemos que están de nuestra parte.
  • Hacer creer a los trabajadores que la pérdida de derechos que van a firmar es lo menos malo que nos podría pasar, en contraste con la gravedad inflada de lo que pretendía la patronal, y que por tanto su trabajo en la negociación ha servido para frenarla. Suavizan una pérdida de derechos consentida por ellos con el argumento de que se podía haber perdido más.

2.- Durante la negociación, teatralizar la movilización inocua de delegados sindicales como lucha de los trabajadores. Con el propósito de:

  • Hacerse pasar como los máximos defensores de los trabajadores, insuflando la idea a los trabajadores de que no se impliquen, que deleguen en ellos, pues ellos ya se encargan de defender las condiciones laborales en nuestro nombre.
  • Impedir la movilización real del sector, proscribiendo el único recurso real de presión a la patronal que es la huelga.

3.- Tras la firma, defender la pérdida de derechos firmados como grandes avances, en lugar de como la traición que representa.

4.- Durante la negociación del siguiente convenio, criticar las agresiones anteriormente firmadas y que vendían como mejoras, culpando a la patronal de lo que ellos mismos legalizaron con su firma.


¿Qué van a firmar entonces para los sábados?

A tenor del modus operandi de estos sindicatos, la campaña de change.org, tal como plantean con el eslogan de que la patronal quiere que trabajemos gratis los sábados, parece querer pretender vendernos un posible acuerdo intermedio, (fruto de la teatralización de la negociación) en el que sí se trabajarán los sábados pero bajo compensación. De esta forma, precarizan un aspecto de las condiciones laborales, el trabajo en sábado, que actualmente sólo es laboral hasta las 14h., y posiblemente con una compensación inferior a la actual de las horas extras recogidas en convenio (1,75 por cada hora extra). Al plantearlo de ésta forma, con la amenaza inicial de la patronal, los sindicatos traidores tienen la excusa para vender su “esfuerzo” en la defensa de la agresión, al haber podido retener en parte las pretensiones iniciales, firmando un mal menor, que en realidad es un retroceso respecto al convenio anterior, y que es justo lo que perseguía la patronal.

No es que estemos haciendo un ejercicio de clarividencia, pues en la propia plataforma de partida para la negociación que presentó CCOO en 2020, ya recogen ellos mismos una de las pretensiones más deseadas por la patronal, la desregulación de la jornada, o lo que es lo mismo, CCOO propone firmar la liberación de horarios (24x7) en el nuevo Convenio TIC. En su plataforma legalizan la nocturnidad, la turnicidad y el trabajo en festivo, y concretamente en el apartado K, recogen para la compensación de los días festivo, un 25% adicional por hora trabajada, en lugar del actual 75% adicional por hora extra actual. Tratándose de una plataforma de partida desde CCOO, lo más lógico es que en la propia negociación se vea reducida, en aras de alcanzar un acuerdo. En cualquier caso, la patronal gana.


Además, al regular toda esta casuística en la jornada laboral, CCOO y UGT están eliminando la fortaleza en la negociación actual de la que disponen los trabajadores, pues al ser las horas extras de carácter voluntario, permite exigir que se compensen de mejor forma a la contemplada en convenio. Como ejemplo de esta ventaja en la negociación poner al acuerdo alcanzado en Sadiel en 2009, alcanzado gracias a que los trabajadores bien organizados iban todos a una, donde se contemplaban gratificaciones de 400 euros por festivo, adicional a las 1,75 por horas extras.

Sin embargo, en la plataforma de CCOO se ve que no sólo se pierde la voluntariedad, sino que además se proponen compensaciones inferiores a la actual.


Por lo tanto, lo más probable es que firmen que haya que trabajar los sábados, que no puedas negociar la compensación, y fijaran que ésta sea menor a la actual: el modus operandi de la traición que ya te están vendiendo con esta campaña.


Lo que está por venir

Aparte del retroceso concreto de los sábados, si nos retrotraemos al comunicado conjunto que emitieron las federaciones sectoriales de UGT y CCOO en febrero de 2014, en él se incluyó todo un compendio de medidas aterradoras que la patronal quería infligir a los trabajadores en el sector, muchas de las cuales terminarían firmándolas en 2017, y que en la actual negociación ya las han asumido en la propia plataforma de partida de los sindicatos. La lista se puede considerar una hoja de ruta de las agresiones planificadas entre la patronal y sus sindicatos:

¿Qué debemos hacer los trabajadores para evitar los continuos retrocesos en el convenio, víctima de las traiciones de CCOO y UGT?


La firma de todos estos retrocesos son actualmente inevitables, pues parten de un proceso viciado desde su origen, donde los sindicatos UGT y CCOO tienen la prerrogativa legal de negociar en exclusiva las condiciones laborales de la mayoría de los trabajadores, en los convenios colectivos sectoriales, las reformas laborales, las reformas de las pensiones, etc... pese a no haber sido elegidos por los trabajadores afectados para hacerlo. Dichas negociaciones se llevan a cabo de forma opaca por dirigentes liberados de esos sindicatos, desconocidos por los trabajadores, que no tienen que responder ante ellos de sus decisiones, con lo que disponen de manga ancha para llegar a acuerdos que no tienen que ser refrendados por los trabajadores en asamblea, y sin que estos puedan penalizarles personalmente en caso de que se vean traicionados.


Con ésta fórmula, al no tener que rendir cuentas por las decisiones, su actuación no responden a los intereses de los afectados, sino más bien a los de aquellos que les financian: la patronal. De manera que el diálogo social se convierte en un monólogo de la patronal con sus sindicatos a sueldo, donde los derechos laborales son la mercancía a eliminar a cambio de prebendas en la forma de subvenciones millonarias y liberados sindicales bien bonificados.

fuente CGT


La solución, ante este escenario, pasa por la implicación personal de cada uno de los trabajadores del sector, por abandonar la idea que estos sindicatos traidores nos venden que deleguemos en ellos la solución de nuestros problemas. El resultado de entregarnos a esta idea ya lo padecemos en nuestras condiciones, con las que se llenan los bolsillos. Necesitamos que nos impliquemos personalmente en dicha resolución , sin que nadie venga a resolvernos lo que es responsabilidad propia, y para eso es necesario fortalecer el sindicalismo de clase, repudiar a los delegados sindicales que se presentan por las siglas de CCOOO y UGT a las elecciones sindicales, y construir entre todos candidaturas alternativas, que tengan como principio la lucha y la movilización para alcanzar mejoras, frente al diálogo y la paz social tras la claudicación con sus firmas traidoras, así como la toma de decisiones respecto a la movilización y los acuerdos de forma asamblearia.


Construir una alternativa sindical a estos sindicatos vendidos es una tarea ardua pero no imposible, la escasa afiliación sindical en el país hace que estos sindicatos sean los que negocien en nuestro nombre disponiendo de una representación minoritaria. Atendiendo a los resultados de las elecciones ofrecidos por CCOO, los sindicatos ELA, y LAB, con un número escaso de representantes (94 y 25 resp.), ya obtienen un puesto en la mesa de negociación. Lamentablemente por su ideología nacionalista rechazan estar presente en la misma.

Si cada uno de nosotros empezamos a implicarnos y a hacerlo en torno a un sindicato que tenga una política de unidad de todos los trabajadores y de las luchas en todo el territorio nacional, como es la Alternativa Sindical de Clase, pronto los trabajadores tendremos el suficiente peso como para estar en las mesas de negociación sectoriales, desbancar a los sindicalistas traidores de las negociaciones y dar la última palabra, la voz y el voto a las plantillas, organizadas y movilizadas, que darán la fuerza para alcanzar mejoras imprescindibles que ahora se nos niegan.


Fuente: ASC